Más de 439 escuelas rurales carecen de acceso al agua, las comunidades escolares se ven expuestas constantemente a la falta del recurso hídrico teniendo que cancelar clases, comprar agua y exponer a los niños y niñas a situaciones de vulnerabilidad.
Aunque Panamá tiene una precipitación media de 2,924 L/m² al año, gran parte del recurso se desperdicia por falta de infraestructura.